No pretendo arrastrar a nadie a este infierno de trastornos mentales y alimenticios.
Tengo 24 años, estudio una maestría, trabajo en una universidad, tengo personas que se preocupan por mí, he viajado a lugares del mundo con los que solo había soñado...
En teoría tengo un prospecto de vida perfecta, pero tengo problemas en la cabeza, complejos de ser gorda, insuficientemente buena y no he de negar que me gusta glorificar y ver con romanticismo aquello que sé que está mal.
No pido que nadie me entienda. A estas alturas del partido, solo pido un espacio para poderme expresar.